El problema de siempre: “no tengo tiempo para rezar”
- 28 Abril 2012
- P. Francisco Armengol, L.C

El Papa subraya en su catequesis que la actividad por el prójimo tiene que estar penetrada interiormente por el espíritu de contemplación. Sin oración diaria, corremos el riesgo de vaciarnos interiormente y que nuestra actividad, si bien sea muy buena, nos deje insatisfechos. Un nadador puede tener mucha fuerza en las piernas y brazos y alcanzar velocidades vertiginosas en el agua, pero si no sale a respirar, no irá muy lejos. La oración es el respiro del alma, es el pulmón y lo que nos permite continuar adelante en nuestra labor caritativa.
Tratemos de buscar ese momento en el día para estar a solas con Dios y llenar nuestros "pulmones espirituales" del aire del Espíritu Santo. Veremos entonces como nuestra labor caritativa no nos vacía, sino que nos llena todavía más.
Aquí puedes leer completa la catequesis del Papa del 25 de abril de 2012








