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¿A quién se dirige el blog de la oración?

A quien quiera mejorar su comunicación con Dios. En referencia a Dios, todos estamos prácticamente en la línea de salida; los "expertos" en vida de oración balbucean y dan pasos que siempre les parecen cortos, como el que acaba de empezar.

Advertencias:

  1. Soy un buscador de Dios como tú. No soy ningún experto. Soy un sacerdote convencido de que no hay apóstol ni evangelización verdadera, sin experiencia personal de Dios. O somos testigos, o no servimos como maestros. "Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de  Dios en Cristo Jesús" (LF 120) Y no se puede ser testigo de una idea, sólo de una persona, de una experiencia.
  2. Este blog se especializa en la oración, en la comunicación con Dios. Busco desarrollar en comunidad una pedagogía de la oración cristiana. Al hablar de oración me refiero a la relación personal con Dios durante el día, encontrándole en todas partes, y a esos minutos que dedicamos cada jornada a estar a solas con Él.
  3. Trato de afrontar la dimensión vivencial y experiencial, no pretendo dar "puntos para la meditación", pues de eso ya hay material abundante y muy bueno. Experimentar a Dios no se aprende, y no se puede enseñar. Se puede pedir, recibir, hacer experiencia... y compartir. Pero no se puede aprehender ni transmitir como experiencia solo intelectual. Como siempre con el amor, nos enamoramos de alguien, no de algo.
  4. Lo que comparto aquí es sencillo, pues la relación con Dios debe ser simple.
  5. Me dirijo a personas normales: Tengo la mirada puesta en las personas que han participado en cursos y talleres de oración que he dado y que me han pedido acompañarles en su camino. Me imagino que llegará también a otras personas, hay espacio para todos: adultos, jóvenes, hombres, mujeres, sacerdotes, almas consagradas... Seres humanos normales.
  6. Espero tus comentarios, participa. Quisiera que esto no sea un monólogo, sino que compartas tu sed y tu experiencia de Dios con apertura y humildad, para ayudarnos entre todos en un clima de amistad (el lema de Santo Tomás era compartir lo contemplado). 
  7. Recuerda, orar no es como buscar en Google: resultados inmediatos sin esfuerzo. Orar es un don de Dios y exige mucho amor y fidelidad de nuestra parte. Lo determinante para avanzar es que Dios nos dé su gracia (quiere dárnosla), que perseveremos y seamos constantes en la búsqueda, que nos ayudemos de un buen amigo del alma (director espiritual) y ojalá también de nuestra familia y un grupo de oración, pues a orar no se aprende en libros, sino en la vida.

¿A quién se dirige el blog de la oración?

A quien quiera mejorar su comunicación con Dios. En referencia a Dios, todos estamos prácticamente en la línea de salida; los "expertos" en vida de oración balbucean y dan pasos que siempre les parecen cortos, como el que acaba de empezar.

Advertencias:

  1. Soy un buscador de Dios como tú. No soy ningún experto. Soy un sacerdote convencido de que no hay apóstol ni evangelización verdadera, sin experiencia personal de Dios. O somos testigos, o no servimos como maestros. "Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de  Dios en Cristo Jesús" (LF 120) Y no se puede ser testigo de una idea, sólo de una persona, de una experiencia.
  2. Este blog se especializa en la oración, en la comunicación con Dios. Busco desarrollar en comunidad una pedagogía de la oración cristiana. Al hablar de oración me refiero a la relación personal con Dios durante el día, encontrándole en todas partes, y a esos minutos que dedicamos cada jornada a estar a solas con Él.
  3. Trato de afrontar la dimensión vivencial y experiencial, no pretendo dar "puntos para la meditación", pues de eso ya hay material abundante y muy bueno. Experimentar a Dios no se aprende, y no se puede enseñar. Se puede pedir, recibir, hacer experiencia... y compartir. Pero no se puede aprehender ni transmitir como experiencia solo intelectual. Como siempre con el amor, nos enamoramos de alguien, no de algo.
  4. Lo que comparto aquí es sencillo, pues la relación con Dios debe ser simple.
  5. Me dirijo a personas normales: Tengo la mirada puesta en las personas que han participado en cursos y talleres de oración que he dado y que me han pedido acompañarles en su camino. Me imagino que llegará también a otras personas, hay espacio para todos: adultos, jóvenes, hombres, mujeres, sacerdotes, almas consagradas... Seres humanos normales.
  6. Espero tus comentarios, participa. Quisiera que esto no sea un monólogo, sino que compartas tu sed y tu experiencia de Dios con apertura y humildad, para ayudarnos entre todos en un clima de amistad (el lema de Santo Tomás era compartir lo contemplado). 
  7. Recuerda, orar no es como buscar en Google: resultados inmediatos sin esfuerzo. Orar es un don de Dios y exige mucho amor y fidelidad de nuestra parte. Lo determinante para avanzar es que Dios nos dé su gracia (quiere dárnosla), que perseveremos y seamos constantes en la búsqueda, que nos ayudemos de un buen amigo del alma (director espiritual) y ojalá también de nuestra familia y un grupo de oración, pues a orar no se aprende en libros, sino en la vida.

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